
Elijo vivir,
aunque mi piel recuerde
lo que el tiempo no quiso olvidar.
Elijo vivir
con mapas de dolor en el cuerpo,
con nombres que ya no pronuncio
y ausencias que aún pesan.
No porque no duela,
sino porque duele
y aun así respiro.
Mis cicatrices no son ruinas:
son costuras de luz,
pruebas de que caí
y me quedé.
Elijo vivir
cuando el miedo me habla bajito
y la esperanza apenas susurra,
porque incluso el susurro
es una forma de voz.
No borro lo vivido,
lo abrazo.
No niego la herida,
la honro.
Hoy no prometo eternidades,
solo este paso,
este latido,
esta decisión sencilla y feroz:
seguir.
Hola buenos días Elena es muy bonito me encanta gracias