El nombre que sostiene la vida

Cuando el mundo se inclina
y la noche pesa sobre el alma,
pronuncio tu nombre, Jesús,
como quien abre una ventana al cielo.
Tu nombre
es un hilo de luz
que atraviesa la tormenta.
Cuando el miedo me toma de la mano
y mis pasos dudan,
tu voz susurra en silencio:
“Estoy contigo”.
Jesús,
tu nombre es agua en el desierto,
fuego en la madrugada fría,
pan para el corazón cansado.
No hay distancia que te borre,
ni herida que tu amor no alcance.
Y entonces lo entiendo:
no camino sola.
Porque basta decir
tu nombre despacio
para que la esperanza florezca
como una flor
naciendo en una grieta.
Jesús,
nombre que salva,
nombre que abraza,
nombre que vuelve a encender
la vida.

1 comentario en “El nombre que sostiene la vida”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *