
Hoy he vivido por primera vez una experiencia muy especial en la VII Jornada Deportiva Solidaria Antonio Madero, organizada por la Asociación Juntos Contra la ELA. Y no podía haber llegado en mejor momento, porque mañana se conmemora el Día Mundial de la ELA, una fecha que nos recuerda la importancia de seguir apoyando a quienes conviven con esta enfermedad y a sus familias.
Desde primera hora, el Complejo Polideportivo Matías Prats de Torredonjimeno se llenó de vida. Durante toda la jornada se sucedieron actividades deportivas para todas las edades: pádel, yoga, baloncesto, fútbol, zumba, pilates, exhibiciones, concentración de vehículos clásicos y muchas más propuestas que hicieron que el recinto estuviera lleno de movimiento, alegría y participación.
Aunque el deporte era el gran protagonista, la jornada fue mucho más que eso. Fue un encuentro de personas unidas por una causa común, un día en el que la solidaridad se hizo visible en cada rincón.
En mi caso, pasé la mayor parte del día junto a las maravillosas chicas de Los Mandiles, compartiendo espacio en los puestos solidarios. Allí tuve la oportunidad de colaborar con algo que me hace especial ilusión: la venta de ejemplares de mi cuento infantil «De la Tierra a Urda. En busca del mineral», cuyos beneficios estaban destinados a la causa.
Y ocurrió algo que me llenó el corazón de alegría: se agotaron todos los ejemplares donados para el evento.
A lo largo de la mañana y del mediodía fueron acercándose niños, padres y familias interesadas por la historia. Tuve la suerte de firmar libros, hacer fotografías con los pequeños lectores y conversar con muchas personas que se interesaron por el proyecto. Ver la ilusión de los niños sosteniendo el libro entre sus manos fue uno de esos regalos que no se olvidan fácilmente.
Cada firma, cada sonrisa y cada fotografía fueron pequeños momentos que hicieron que la jornada resultara aún más especial.
La música tampoco faltó. Durante todo el día hubo actuaciones, baile, ambiente festivo y una animada tómbola solidaria que contribuyó a mantener vivo el espíritu de colaboración que se respiraba en el recinto. Todo ello acompañado por el trabajo de voluntarios, asociaciones, patrocinadores y participantes que hicieron posible un evento tan completo.
Uno de los momentos más significativos de la jornada fue conocer en persona a un enfermo de ELA muy especial para mí. En las redes sociales se da a conocer como «Contra Viento ELA», y ya seguía su historia desde hacía tiempo a través de Instagram. Encontrarlo allí, compartir unas palabras y poder poner rostro a alguien cuya lucha he admirado desde la distancia fue una experiencia profundamente emotiva. A veces las redes nos acercan a historias que nos inspiran, pero conocer a la persona que hay detrás nos hace comprender aún mejor la dimensión humana de esta enfermedad y la enorme fortaleza con la que tantas personas la afrontan cada día.
Me marcho de esta primera experiencia con la sensación de haber formado parte de algo importante. No solo por la recaudación conseguida, sino por la energía humana que se crea cuando muchas personas deciden caminar juntas en la misma dirección.
La ELA sigue necesitando visibilidad, investigación y apoyo. Jornadas como esta demuestran que la solidaridad tiene una fuerza enorme cuando se convierte en acción.
Gracias a la Asociación Juntos Contra la ELA por su trabajo incansable, a las compañeras de Los Mandiles por compartir conmigo esta experiencia y a todas las personas que se acercaron a saludar, colaborar o llevarse un ejemplar de De la Tierra a Urda.
Me llevo de esta jornada mucho más que fotografías, firmas de libros o buenos recuerdos. Me llevo encuentros, sonrisas, conversaciones y el ejemplo de personas que, aun enfrentándose a enormes dificultades, siguen transmitiendo esperanza y ganas de vivir. Mañana, Día Mundial de la ELA, recordaré especialmente todo lo vivido hoy. Porque detrás de cada iniciativa solidaria hay personas reales, historias de lucha y un mensaje que merece ser escuchado: nadie debería caminar solo frente a esta enfermedad.
Ha sido mi primera jornada solidaria junto a ellos.
Y estoy segura de que no será la última. 💚
María Elena López de la Cuadra
20 de junio de 2026
Buenos días Elena es muy bonito me a encantado. Un saludo 😘
Muchas gracias por leer y comentar. Un beso 😘