La Hija de la Luz
En el número 47 de la Calle de los Suspiros, donde el sol se atrevía apenas a rozar los cristales […]
En el número 47 de la Calle de los Suspiros, donde el sol se atrevía apenas a rozar los cristales […]
Era jueves o martes, no importa, todas las noches eran la misma telaraña.Mara y yo teníamos un pacto: no enamorarnos
Tercera Parte Los años pasaron sobre Xul-Kat como las suaves lluvias de «la que enamora a la tierra». La comunidad
La Guardiana de la Memoria Verde Leer más »
Segunda Parte La lluvia duró tres días y tres noches, una danza perfecta y serena que lavó el polvo de
La Segunda Semilla de Xul-Kat Leer más »
En el corazón de la península de Yucatán, donde la tierra roja se encuentra con el cielo infinito, se alzaba
La Danza de los Chaacob Leer más »
Clara, a pesar de los pies doloridos, echaba de menos andar por los miradores y contemplar ese mar de olivos.
El Paseo Poético de Clara Leer más »
Clara tomó un suspiro profundo, el aire cargado del aroma de tierra mojada y azahares. Iván la observaba, sin prisa,
A la Vida, Naturaleza y el Amor Leer más »
Clara e Iván se querían con la furia tranquila de quien ha elegido la misma piedra para tropezar una y
Clara lo decidió tras la última caída. No fue la más dolorosa, ni la más espectacular, pero sí la definitiva.
El Refugio de Clara Leer más »
Clara guardaba su locura en un cajón de la cocina, justo debajo de las cucharas de madera. No era una
Breves Destellos de Verdad Leer más »