
La tarde de ayer dejó en la sede de la UNED de Úbeda una de esas atmósferas difíciles de explicar y fáciles de sentir: una mezcla de literatura, emoción y arte compartido. Allí tuvo lugar la presentación de Flor que nace en grieta, mi segundo poemario, un libro dedicado íntegramente a la mujer y a las múltiples formas en que su vida se abre camino incluso en los lugares más difíciles.
El acto comenzó con la intervención del director de la sede de la UNED de Úbeda, quien dio la bienvenida al público y destacó la importancia de que los espacios universitarios continúen siendo lugares abiertos a la cultura, a la palabra y al encuentro con la creación literaria.
Tras sus palabras tomó la palabra Josefina, que supo introducir el espíritu del libro con una mirada cercana y generosa, resaltando el valor humano y simbólico de este poemario. Sus palabras prepararon el terreno para que el público pudiera acercarse al corazón de la obra.
Un libro que nace de la grieta
Cuando llegó mi turno, compartí con los asistentes unas palabras que abrían la puerta al universo del libro. Antes de comenzar la lectura, invité al público a entrar en él con calma, casi como quien se acerca a un jardín que no crece en tierra fácil.
Flor que nace en grieta es un poemario dedicado a la mujer: a su misterio, a su belleza, a su fuerza y también a sus heridas. No pretende ser un manifiesto ni una acusación, sino una mirada. Una mirada que intenta recoger las muchas formas de ser mujer en nuestro mundo: la que crea, la que cuida, la que lucha, la que resiste, la que sueña, la que calla y la que finalmente encuentra su voz.
En sus páginas aparecen mujeres diversas: algunas cercanas, otras universales; algunas luminosas, otras marcadas por la sombra. Mujeres que han tenido que aprender a caminar contra el viento y otras que han sabido convertir sus heridas en semillas. Todas ellas forman parte de esa flor simbólica que brota donde parecía imposible.
También quise compartir con los asistentes la alegría de contar con dos prólogos muy especiales. El primero está escrito por Marta Isabel Rodríguez Alabarce, escritora y artista con quien comparto desde hace años la pasión por la creación. El segundo pertenece a Patri Couto, psicóloga gallega cuya sensibilidad ha sabido comprender profundamente la esencia del libro.
La voz de los poemas y el cuerpo del baile
Después de esta presentación comenzó el recital del grupo Entreversos, que dio voz a varios de los poemas del libro, convirtiendo la palabra escrita en palabra viva.
La tarde alcanzó uno de sus momentos más bellos con la actuación de Támara, del Estudio de Baile Inma Murciano. Su danza acompañó los versos y los llevó a otro lenguaje: el del movimiento. Fue una interpretación llena de sensibilidad, en la que el cuerpo parecía dialogar con la poesía, haciendo visible lo que los poemas susurraban.
Cuando la poesía se convierte en encuentro
Más allá de la presentación de un libro, la tarde se convirtió en un encuentro entre personas, arte y emoción. La literatura, la voz, la música del cuerpo y la escucha compartida crearon un pequeño espacio de belleza en medio del ritmo cotidiano.
Quizá eso es también lo que intenta decir Flor que nace en grieta: que incluso en los lugares más inesperados, en las grietas de la vida, algo sigue floreciendo.
Y ayer, en la UNED de Úbeda, esa flor volvió a abrirse. 🌸
Un agradecimiento final
No quiero terminar estas líneas sin expresar un agradecimiento muy especial al público que llenó la sala. Su presencia, su escucha atenta y su cercanía convirtieron la presentación en algo más que un acto literario: fue un verdadero encuentro entre amigos de la poesía.
Cada mirada, cada silencio compartido durante los poemas y cada aplauso fueron parte de la emoción de la tarde. Porque la poesía no vive solo en las páginas de un libro, sino también en quienes la escuchan, la sienten y la hacen suya por un instante.
Gracias a todos los que estuvisteis allí, acompañando el nacimiento público de Flor que nace en grieta. Vuestra calidez hizo que esta flor creciera un poco más.
Gracias por este libro.
En cada poema se siente el pulso de alguien que mira el mundo con una sensibilidad rara y valiente. Tus palabras no solo se leen: se quedan, resuenan y acompañan.
Gracias por atreverte a poner en papel emociones que muchos sentimos pero no siempre sabemos nombrar. En tus versos hay belleza, verdad y una honestidad que se agradece profundamente.
Que este libro sea solo uno de muchos, porque voces como la tuya hacen falta para recordarnos que la poesía sigue viva, respirando entre nosotros.
Muchas gracias. Fue un día muy emocionante para mí. Gracias por organizar algo tan bonito. 🥰🤗😘