
(Úbeda, Semana Santa)
Señor,
perdón por mis pecados.
Perdón por mis sombras,
por mis olvidos,
por las veces que mi corazón
anduvo lejos de Ti.
Aquí estoy,
en esta noche oscura de tu muerte,
mirando tu cuerpo herido,
tu silencio santo,
tu amor derramado
sobre la madera y sobre el mundo.
Dame paciencia, Señor,
para aceptar la cruz de cada día
sin desesperanza.
Dame misericordia,
para mirar con ternura
la fragilidad de los otros
y también la mía.
Dame sabiduría,
para comprender
que no toda noche es ausencia,
que no todo dolor es derrota,
que a veces el alma
tiene que pasar por el Viernes Santo
para aprender la luz de la Pascua.
Porque esta Pasión tuya, Señor,
no nace del fracaso,
sino del amor más grande.
Y esta muerte que hoy contemplamos
no es final,
sino umbral.
Haz que esta noche redentora
atraviese también mis tinieblas,
mis heridas escondidas,
mis duelos,
mis miedos,
mis silencios.
Que tu cruz me enseñe
a no huir del sufrimiento,
a no perder la fe
cuando todo parece sepulcro.
Y cuando la vida me lleve
por su noche más honda,
hazme recordar
que detrás de tu muerte
ya late la Resurrección.
Señor de la Buena Muerte,
quédate conmigo
cuando todo calle,
cuando el alma tiemble,
cuando el dolor apriete.
Y haz de esta noche santa,
de esta Pasión que atraviesa las calles de Úbeda,
de esta herida tuya
que también es la nuestra,
la puerta humilde y verdadera
de algo más grande:
la esperanza,
la vida,
la Resurrección.
“En la noche oscura de tu muerte, Señor, ya comienza a latir la luz de la Resurrección.”
Hola buenos días Elena es precioso me encanta muchas gracias 😘