Entre dos tiempos

Voy caminando despacio,
con los pies llenos de memoria,
como quien pisa la vida
y se reconoce en la historia.

Entre el ayer que me nombra
y este ahora que me llama,
soy ceniza que recuerda
y soy fuego que se alza.

Hay caminos que regresan
aunque nunca los busquemos,
como el eco de la sangre
susurrando lo que fuimos.

Y en el aire huele a tierra,
a raíz, a lo vivido,
a promesas que se rompen
y a otras que han renacido.

Soy la grieta y soy la flor,
la herida y la caricia,
soy la duda que se esconde
y la fe que se reinicia.

Y aunque el tiempo me deshoje
como un árbol en invierno,
llevo un canto que resiste
muy adentro… muy adentro.

Porque siempre hay un regreso
aunque no sea al mismo sitio,
porque el alma nunca olvida
dónde empezó su principio.

Y camino…
entre lo que fui y lo que soy,
con el alma descalza
y el corazón en voz.
 
 

1 comentario en “Entre dos tiempos”

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