🌸 “Semillas de voz: memoria del 8 de marzo”

No vengo a levantar un grito contra nadie,
ni a señalar con el dedo al hombre
que también camina con su propia historia.

Vengo a encender una memoria.

Hubo un tiempo
—no tan lejano—
en que la voz de la mujer
se guardaba en cajones cerrados,
como cartas que nadie quería leer.

No era maldad siempre.
A veces era ignorancia,
tradiciones pesadas
que dormían sobre los hombros del mundo.

Pero incluso entonces
la mujer seguía siendo río.

Corría en silencio
bajo las puertas cerradas,
en las cocinas donde ardía la paciencia,
en las aulas donde una niña
soñaba aprender lo que decían que no debía.

Corría
en las manos que cosían futuro,
en los labios que enseñaban a rezar,
en las madres, las hijas, las abuelas
que sin saberlo
iban cambiando la historia
como quien cambia el rumbo de una semilla.

Hoy no celebramos una batalla.

Celebramos la luz.

La voz que ya no pide permiso,
la inteligencia que florece sin miedo,
la ternura que no es debilidad
sino otra forma de fuerza.

Porque la mujer no vino al mundo
para ser sombra
ni pedestal de nadie.

Vino a caminar al lado,
con su misterio,
con su fuego,
con su manera única
de cuidar la vida.

Y hoy recordamos
a aquellas que no pudieron hablar,
a las que trabajaron en silencio,
a las que sostuvieron el mundo
cuando nadie miraba.

A ellas
les debemos este día.

Y por ellas
seguimos caminando.

No contra nadie.

Sino con todos
hacia un mundo
donde ser mujer
no sea lucha,

sino simplemente
una forma hermosa
de existir. 🌿

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