
Hoy la palabra despierta
como un latido antiguo,
como si el mundo respirara
por primera vez en siglos.
Hoy la poesÃa no se escribe:
se siente.
En la grieta de una piedra,
en el aire que tiembla,
en el pecho que duele
y aún asÃ… se abre.
Porque hay versos
que no caben en el papel,
que viven en la piel
como esta música que arde
suave, honda,
como un susurro que no pide permiso.
Hoy respiré,
y al respirar, te nombré:
vida,
luz,
misterio.
Y entendÃ
que cada alma es un poema inacabado,
que incluso quien calla
está diciendo algo eterno.
Hoy la poesÃa no es mÃa ni tuya,
es de todos:
del que ama,
del que duda,
del que busca sin saber qué busca.
Hoy…
la poesÃa es simplemente
estar aquÃ,
respirando,
y saber
que eso
ya es un milagro. ✨