La ley de la gravedad siempre me encuentra

Las Fiestas del Renacimiento empezaban con ese ambiente que tanto me gusta: el desfile, la carroza de los Reyes, las acrobacias en la Torre del Reloj, las calles llenas de gente y la ilusión de una noche de verano. Todo iba según el guion.

Unas tapas, un helado y buena compañía. ¿Qué podía salir mal?

Pues yo.

Porque cuando una convive con una hemiparesia derecha, nunca sabe cuándo la ley de la gravedad va a decidir recordarte que sigue ahí, vigilando. Basta un mal paso. Uno solo. De esos que parecen insignificantes hasta que dejan de serlo.

Eran las doce de la noche. Me senté en un banco mientras José llegaba con los helados. Yo ya notaba que la mano protestaba más de la cuenta. Pensé que sería el golpe, una molestia sin importancia. Llegué a casa, bolsa de hielo, paciencia y a dormir.

Al día siguiente, más hielo. Pero la mano seguía empeñada en decirme que aquello no era un simple golpe. Al mediodía fui al hospital. Radiografía. Diagnóstico: fractura del quinto metacarpo.

Y ahí terminó, de un plumazo, mi planificación del verano.

Adiós al aquagym. Adiós a la playa. Adiós a las salidas que tenía pensadas. Hola, férula durante veinte días.

Hay personas que coleccionan imanes de los lugares que visitan. Yo parece que colecciono lesiones. Debe de ser mi manera particular de vivir las fiestas.

A veces me enfado. Otras me río. Porque, si no me lo tomo con un poco de humor, la gravedad gana dos veces: una cuando me tira al suelo y otra cuando consigue quitarme la sonrisa.

La hemiparesia forma parte de mi vida desde que nací. Me obliga a caminar con más cuidado que los demás. Pero incluso poniendo toda la atención del mundo, hay días en los que un mal paso decide cambiarte los planes.

Así que este verano toca bajar el ritmo, dejar que el hueso haga su trabajo y aprender, una vez más, que los planes perfectos también pueden romperse… igual que un quinto metacarpo.

Eso sí, cuando dentro de veinte días me quiten la férula, pienso volver a hacer planes. Porque si algo he aprendido es que la ley de la gravedad puede hacerme caer, pero nunca ha conseguido que deje de levantarme.

1 comentario en “La ley de la gravedad siempre me encuentra”

  1. Hola buenas tardes Elena muy bien dicho está muy bonito me a gustado un montón un abrazo y un beso 😘 cuidate mucho que te recuperes pronto

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