
Rojo es el color de la sangre, del corazón que no se rinde, de las pasiones que arden en silencio y de los sueños que nadie extingue.
Es el fuego que habita en las entrañas, la llama que desafía al invierno, el beso que se queda en los labios, la caricia que detiene el tiempo.
Rojo es la rosa que se abre al alba, el clavel que perfuma la memoria, la amapola que baila entre los campos y el atardecer que se viste de gloria.
Es el color de los amores intensos, de las heridas que aprendieron a cerrar, de las veces que caímos al suelo y encontramos fuerzas para levantar.
Rojo es también rebeldía, valentía, esperanza y libertad, es ponerse un vestido de sueños y salir al encuentro de la felicidad.
Hay rojos que son fuego, otros que son melancolía; rojos que guardan recuerdos y rojos que anuncian nuevos días.
Yo quiero un rojo que no tenga miedo, que pinte de luz mi caminar, que encienda de nuevo mis ilusiones y me recuerde que aún queda mucho por amar.
Porque el rojo no es solamente un color, es un grito, una emoción, una manera de sentir. Es la vida latiendo muy dentro del pecho, es la pasión de atreverse a vivir.
Y si algún día la vida se viste de gris, yo elegiré el rojo para volver a sonreír.
Porque hay colores que se miran… y otros que se sienten con el corazón. ❤️