Si me preguntas por mi mamá…

Mi mamá sigue viviendo en los pequeños detalles. En una receta que preparo como ella, en una canción que me emociona sin avisar, en el olor de una flor, en un consejo que aún resuena cuando la vida se pone cuesta arriba.

La echo de menos cada día. Hay ausencias que no aprenden a doler menos; simplemente aprendemos a caminar con ellas. Y, aunque ya no pueda coger su mano, siento que su amor continúa sosteniendo la mía.

Si me preguntas por mi mamá, te diré que tuve la suerte de conocer el amor más generoso. Que su recuerdo no es solo tristeza, sino también la fuerza que me ayuda a seguir adelante. Porque hay personas que nunca se van del todo: cambian de lugar y pasan a vivir para siempre en nuestro corazón.

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