

Hay viajes que empiezan con una maleta y terminan con una sensación difícil de explicar. Y estas mini vacaciones han sido un poco eso: una escapada que parecía pequeña y que, sin embargo, nos ha dado para muchísimo.
Hoy tocaba madrugar otra vez. Esta vez no para subir a la Sierra de Cazorla, ni para recorrer caminos entre pinos, ni para descubrir paisajes imposibles. Hoy tocaba coger el autobús camino de la playa. 😎
Y mientras el autobús avanzaba, apareció ante nuestros ojos este amanecer.
El sol empezó a asomarse poquito a poco detrás de las montañas. Primero una claridad anaranjada, después ese cielo dorado que parece pintado a mano y, finalmente, el sol entero, enorme, iluminándolo todo.
Yo iba haciendo fotos desde la ventanilla, intentando guardar aquel momento. El cristal del autobús, los reflejos, las luces… todo formaba parte de la escena. Porque a veces las fotografías no salen perfectas, pero guardan perfectamente lo que sentimos cuando las hacemos.
Y este amanecer tenía algo especial.
Quizás porque era el último amanecer de nuestras mini vacaciones.
Han sido unos días intensos y preciosos. Hemos pasado de la tranquilidad de los apartamentos El Pinar de Coto Ríos a las montañas de la Sierra de Cazorla, de las rutas y los paisajes al concierto tributo de Michael Jackson en Úbeda —donde, todo hay que decirlo, ¡el que hacía de Jidye estuvo bastante mejor que el que hacía de Michael Jackson! 😂— y ahora terminamos con un día de playa.
Cuando llegué a estas vacaciones pensaba que serían unos días tranquilos, de piscina y poco más. Pero apareció Inma con su energía incansable y aquello se convirtió en una aventura detrás de otra.
Y qué suerte haberla vivido juntas.
Porque lo mejor de estos días no han sido solamente los lugares que hemos visto. Han sido las conversaciones, las risas, las ocurrencias, los madrugones, los cansancios, las fotos, los momentos de «¿pero dónde nos hemos metido?» y también esos instantes en los que simplemente nos hemos quedado mirando un paisaje pensando que qué maravilla.
Y mientras miro este sol salir por la ventanilla, también pienso que mañana toca volver a la realidad.
Mañana hay que trabajar.
Se acabaron, por ahora, los días sin horarios, las excursiones, la piscina, la montaña y las escapadas improvisadas.
Y también Inma se va de casa.
La he tenido unos días conmigo y, aunque parezca una tontería, cuando alguien comparte contigo varios días de risas, comidas, planes, madrugones y aventuras, después se nota cuando vuelve el silencio.
La casa se queda un poquito más vacía.
Pero el corazón se queda lleno.
Lleno de recuerdos.
De imágenes.
De amaneceres.
De montañas.
De agua.
De risas.
De conversaciones que seguramente recordaremos dentro de mucho tiempo y volveremos a decir: «¿Te acuerdas de aquellas vacaciones en Coto Ríos?»
Sí. Me acordaré.
Me acordaré de la Sierra de Cazorla, de sus caminos y de sus paisajes. Del río Borosa. Del Tranco. De las lagunas vistas desde el todoterreno. De aquel concierto. De la piscina. De los animales. De los amaneceres.
Y, sobre todo, me acordaré de Inma y de estos días que hemos compartido.
Porque al final las vacaciones no se miden por los kilómetros recorridos, sino por todo lo que conseguimos meter dentro del corazón.
Y hoy, camino de la playa, mientras el sol se levantaba lentamente detrás de las montañas, pensé que no podía haber una manera más bonita de despedir estas mini vacaciones.
Mañana volverá el despertador.
Volverá el trabajo.
Inma volverá a su casa.
Y nosotras volveremos a nuestra rutina.
Pero hoy todavía nos queda un día.
Un último día para disfrutar.
Un último baño.
Un último paseo.
Un último rato de risas.
Y quizás otro atardecer que guardar en la memoria.
Porque la vida también está hecha de esto: de saber aprovechar los días que tenemos, de viajar cuando podemos, de reírnos cuando se presenta la ocasión y de rodearnos de personas con las que hasta un simple viaje en autobús, al amanecer, puede convertirse en un recuerdo para toda la vida.
Gracias, Inma, por estas mini vacaciones.
Han sido pequeñas solo de nombre.
Porque lo que hemos vivido juntas ha sido enorme. ❤️