Cuando Dios despierta la montaña
Hay amaneceres que no necesitan palabras. Solo hay que quedarse quieta, mirar y dejar que la mañana entre despacio por […]
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Hay amaneceres que no necesitan palabras. Solo hay que quedarse quieta, mirar y dejar que la mañana entre despacio por […]
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Anoche volví a sentir algo que creía que ya no podía hacer: bailar sin pensar demasiado. Bailar por el simple
Bailar contra todo pronóstico Leer más »
Había una vez una ciudad muy grande. Tan grande que, desde lejos, parecía que no acababa nunca. Había edificios altos,
Cuando la ciudad aprendió a escuchar Leer más »
Dios es mi aliento,cuando el pecho se me queda pequeñoy la vida pesa más de la cuenta. No siempre sé
Hoy llevo tu nombre entre las manos,como quien sostiene una pequeña historiahecha de fe, de caminos y de tiempo.Hoy es
Santa Elena: un nombre lleno de luz Leer más »
Hay veranos que llegancon olor a sal y a sandía,con tardes de siestay noches que se quedan despiertasmirando la luna.
El verano que olvidó las vacaciones Leer más »
En una pequeña habitación, sobre una mesa de madera, vivía un cubo muy especial. Tenía seis caras y seis colores:
🧩 El cubo de los seis colores Leer más »
En un bosque donde los árboles escribían poemas con sus hojas y los ríos cantaban canciones al amanecer, vivían dos
El Estanque de las Dos Estrellas Leer más »
En un pequeño pueblo de calles blancas y macetas llenas de geranios vivía Anaia. Su casa era un piso acogedor
La Fuente Cantarina y el verano de Víctor Leer más »
Aquella noche de verano, cuando el calor por fin decidió descansar, la pequeña eriza Anaia salió de su madriguera siguiendo
La noche en que las estrellas aprendieron a caminar Leer más »